Coreografía: Jorge Alcolea
A partir de su estreno el 29 de mayo de 1913 la Consagración de la Primavera ha sido reconocida como una de las obras más revolucionarias de toda la historia desde el punto de vista musical, por su armonía, ritmo y timbre, y también coreográfico. La obra fue estrenada por primera vez en París en 1931, por la compañía Ballets Rusos, dirigida por Serguéi Diáguilev, con la coreografía e interpretación de Vaslav Nijinsky. Esta obra describe la historia del rapto y sacrificio pagano de una doncella al inicio de la primavera, que debía bailar hasta la muerte para conseguir el favor de los dioses de la Rusia antigua. La obra original utiliza imágenes musicales de gran plasticidad, que evocan los ritos sacrificiales y escenas de la vida cotidiana.

El coreógrafo Jorge Alcolea toma del espíritu original de la obra y propone un nuevo tejido simbólico del sacrificio, en paralelismo a los rituales cotidianos, para ofrecer al público el dualismo de la muerte para generar la vida, en una obra que se desarrolla en 10 cuadros continuos desde la estética contemporánea. Este es un intento más –desde la primera versión del año 2006-, de resignificar el mensaje de muerte y renovación, desde una puesta en escena más actual.

Créditos
Coreografía: Jorge Alcolea
Música original: Igor Stravinsky
Utilería y Escenografía: Diego Mantilla
Iluminación: Byron Méndez
Diseño de vestuario: Lía Padilla
Diseño Gráfico / Fotografía: José Toral